viernes, 19 de julio de 2019

17 Kanchanaburi - Sukhothai

Pues resulta que no tenemos transporte hasta Sukhotai. El taxista que nos había dado un buen precio ahora dice que claro, que él viene desde Bangkok y que no le sale a cuenta.
El transporte público es el último recurso, porque tendríamos que coger un bus y despues una furgoneta en un viaje que duraría unas 8 horas y que empezaría a las 18:30h.
Negociamos con un par más de taxistas y al final nos decidimos por uno que nos proporciona el hotel. Es más caro de lo que habíamos planificado, pero es un viaje de 6 horas y preferimos ir medio cómodos.
El chófer llama al hotel un par de veces y va retrasando la hora de salida hasta las 12h. Cuando llega, tiene menos idea de inglés que la "café con leche in Plaza Mayor". Le decimos a la del hotel que le diga que necesitamos sacar dinero. Al ser festivo nos lleva hasta un centro comercial que está algo lejos del pueblo y allí encontramos bancos abiertos. Lleva la fuegoneta tuneada estilo quiyo-racing.


Volvemos a la furgoneta y en 5 minutos estamos de nuevo en el hotel. Aún no sabemos porqué tanto en ir hasta el centro comercial ni porqué volvió al hotel.
Nuestra teoría sobre lo primero es que es un poquito corto. Sobre lo segundo, que quería que le pagaramos ya porque no tenía dinero para gas (no va con gasolina) y que le escribieran la dirección del hotel al que vamos.
Solucionado esto, vuelta otra vez a atravesar el pueblo hasta la gasolinera.
Como va a gas, tarda una eternidad a llenar el depósito. Cuando por fin arrancamos y dejamos Kanchanaburi atrás, son las 14h. Vaya día nos espera.
Por suerte el viaje se hace ameno jugando con Marc a adivinar animales.
Paramos a comer sobre las 17h. El chófer dice que 20 minutJAJAJAJAJAJAJAJA
Hay varios sitios de comida rápida thailandesa de dudosa calidad, así que nos metemos a un Kentucky Fried Chicken. Ahí la calidad no es dudosa. Es mala.


En la puerta hay una furgoneta que utiliza todo el maletero como expositor de mercancías. Lo que se ve a la derecha de todo son unas figuritas de Buda que se llevan mucho aquí colgadas del cuello.


Una visita rápida al lavabo antes de marchar. A alguno os extrañará el plato donde se hacen las necesidades, sin taza ni nada. Pero flipareis cuando os diga que eso de la izquierda, un cubo de plástico putrefacto sumergido en agua vomitiva... es para "tirar de la cadena". Antes me llevo en los bolsillos lo que he dejado que meter la mano en ese agua.


Para no aburriros mucho, os diré que llegamos a Sukhotai antes de las 20h pero al hotel no llegamos hasta casi las 21h porque el taxista no sabía donde estaba el hotel... ni gps ni ostias. Porque el no lee nuestro alfabeto y no llevamos la dirección en thailandés. Y no tenemos internet. Ni preguntando. Al final un santo varón en moto nos hace de guía hasta el hotel.


Bañito rápido en la piscina y salimos a cenar a un "eating market" que nos dicen que hay en los alrededores.


Eating sí. Market no tanto. Apenas hay cuatro o cinco paradas. El aspecto es... en fin. Pasarle una Karcher a todo esto no le vendría mal. Incluso hasta eliminaría las cucarachas que se ven correr.
Eso sí... el pad thai, buenísimo y barato (40 bahts, 1’15€).


Y la dueña de la parada, un amor.


Juan Carlos

2 comentarios:

  1. Que valents viatjar amb els nens, aquests trajectes llargs, en Max seria un infern, s'agobia molt i és començaria a trobar malament i tot, hem de parar cada hora i poc segons on anem...
    Paqui

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  2. Després de l'esforç del taxista per fer-vos un tour turístic encara us queixeu?, hahahaha, és broma.

    La piscina sembla bé, el WC millor oblidar-lo, m'ha recordat alguns del Marroc, hehehehehe

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