viernes, 12 de julio de 2019

11 Bangkok

¡Venga, Bangkok, allá vamos! Bueno, pero sin prisas... Hemos dormido 3 o 4 horas y tengo el cuerpo molido. Esperemos que esta ciudad valga la pena.
Cogemos un autobus, que es barato y toda una aventura. Son viejos, se mueven mucho, el conductor no espera a nada ni nadie y todo el mundo te ayuda a saber donde tienes que bajarte (si es que se ponen de acuerdo entre ellos).
Para empezar, visitamos un centro comercial llamado MBK, famoso por tener una planta entera dedicada a la tecnología (además de ropa, comida, etc etc).


Lo de la foto no es lotería. Son números de teléfono. Nada de quedarse el que te toque, como si fuera un rascarasca. Aquí los fáciles de rcordar o que tienen los números de la suerte, son más caros.


Después hemos cogido un taxi. Uno sólo. Los seis (y el carrito). El conductor ha empezado con el cuento de la pena de que le iban a multar y no sé qué... pero todo era para que le diéramos propina.
Nos ha llevado a visitar el Pratunam Market, un mercado famoso por vender... cosas.


¿Qué cosas? No lo sé, porque llegamos y está casi todo cerrado. Así que decidimos merendar.
Para seguir la tradición del mediodía de probar la comida local, vamos a un Strabucks. A uno de verdad, no a una de las imitaciones que se ven.
Encontramos un mercado nocturno no muy grande y lo exploramos sin suerte.
Estamos hechos polvo, así que buscamos un bus que nos lleve cerca de hotel, a la famosa zona de Kao San Road.

Es un Lloret a lo asiático, bastante agradable. Cenamos en una terracita de las muchas que atiborran la calle.
Los Pad Thai están impresionantes, y las brochetas de pollo con salsa de cacahuete saben a gloria (y a cacahuete).
Atentos a este puesto de comida ambulante hecho en el sidecar de una moto que su dueña mueve de un sitio a otro con el género puesto, la luz encendida y la sombrilla extendida...


Como estamos al ladito del hotel, decidimos darnos un masaje en los pies. Pobrecito del que le toquen los míos.
Creo que lo hizo bastante bien. Al menos, el rato que estuve despierto...
Ha sido un buen día, una buena inmersión en esto que llaman Thailandia.


NOTA: habréis notado que vamos tarde con el blog y que los textos están mal justificados. Resulta que la app para escribir el blog no nos deja subir las fotos y si lo hacemos via web no podemos ver los textos... así que hacemos lo que podemos...

Juan Carlos

2 comentarios:

  1. JC... no pateixis per lo de tard perquè jo també vaig tard... així que no noto els dies de retràs...
    Ara gaudeixo de tot seguir. M’encanta els vostres dinars típica d’allà.. austraulià, americà... jejeje Hi ha molts dies per endavant i segur que ja menjareu típic d’allà. El massatget me’l faria ara mateix... i crec que també dormiría... jajajajaja

    Carol

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  2. Retard?, jo porto una setmana de retard en llegir-vos.

    La senyora del sidecar veig que també porta cadires, hahahaha

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