Una lección de vida: si te has puesto crema solar y cambias tu camiseta por una de tirantes, ponte más crema solar. De nada.
Vamos al lío: suena el despertador a las 7 y hacemos la mochila. Hoy nos vamos a hacer una excursión de 4 horas por... ¡joder como llueve!
Decía que hemos contratado una excursión que te lleva a la jungla, a hora y media del hotel, donde podremos ver una cueva llena de murciélagos, un poblado local en mitad de la selva y una cascada donde podremos bañarnos. Como diluvia, intentamos anular la excursión, pero no nos devuelven el dinero y dicen que en la selva no está lloviendo. Pues nada, allá que vamos.
Hacemos una miniparada para ir al baño y demás en un mercado local, para nada turístico (o sea, muy interesante). En algunas paradas no hay electricidad (diría que no es habitual) y están iluminadas con velas.
Ni "cadena de frío", ni "carnet de manipulador de alimentos", ni la más mínima medida sanitaria...
Peines. Este tío tiene una parada en la que vende peines. Sólo peines y todos iguales.
Después de un buen rato en furgoneta llegamos a una cabañita en mitad de la jungla. Desde allí empezamos a andar. Está chispeando pero cada vez va a menos.
Vamos por un camino de tierra, normalito, aunque entre la pendiente y el ritmo del guía yo ya estoy echando el hígado por la boca. Al poco, el guía se mete por un minisendero entre la vegetación y ya estamos en plena selva. Claro que aquí no llueve, hay tanta vegetación que no se ve el cielo.
El camino se va complicando cada vez más.
Después de mucho rato (MUCHO rato) llegamos a una toca grande que tiene una abertura que más parece un pozo que una cueva. Entre lo empinado de la bajada y lo mojado de las rocas creo que moriremos aquí, sin duda. De hecho, sólo bajamos Toni, Marc y yo porque ni locos bajamos con la sillita de Jan por aquí. Estoy seguro que como mínimo veremos pinturas rupestres y que sus autores estarán aquí para hacerse selfies con nosotros...
La cueva consta de dos estancias: la primera pequeña y la segunda muy pequeña. En la primera hay alguna estalactica y en la segunda un puñado de murciélagos.
O sea ¿en serio? ¿esto es todo? Empiezo a pensar que si asesino aquí al guía nos dará tiempo de abandonar el país antes de que alguien lo descubra.
Salimos de la cueva y vuelta a caminar por la jungla. Llegamos hasta una claro desde donde se ve un paisaje precioso: la niebla cubre la parte alta de las montañas y hay diferentes plantaciones de maíz.
Nos sentamos en un cobertizo de bambú y el guía saca la comida. La comida consiste en un puñado de arroz con vegetales buenísimo (tal vez sea por el desfallecimiento, cuidao) envuelto en una hoja de platanero como tupper y plato al tiempo. De segundo, pollo frito rebozado.
Seguimos andando, como no, y por el camino el guía nos enseña animalitos locales, como varios nidos de tarántulas. Qué bonito todo.
Yo ya he echado el resto de mis organos internos por la boca, creo que sólo me queda el corazón porque me late como si fuera una mascletà fallera.
Al llegar a lo alto de una loma nos dice que allí al final está uno de los poblados que íbamos a visitar, pero que es eso o la cascada y que no hay tiempo para las dos cosas porque además se nos echa la lluvia encima y en el poblado no hay gran cosa por ver ¿para qué lo poneis en el programa entonces? Ah, sí... por lo mismo que la "maravillosa" cueva...
Pues nada, nos vamos a la cascada. El último tramo del camino es digno de un capítulo de "Planeta Calleja" en el que invitan a Indiana Jones. Madre del Amor Hermoso...
Toni lleva una silla-mochila a la espalda con Jan y otra delante con sus cosas. Estoy convencido que debajo lleva el traje de superhéroe, porque si no, no se entiende. Estoy seguro que si nos pasara algo, él solo podría llevarnos en brazos a todos hasta el hotel y eso, oye, da tranquilidad.
Llegamos a la ... cascada. A ver como lo digo... VAYA PUTA MIERDA...
Si la furgoneta hubiera parado aquí, no me habría ni bajado. Y estoy agonizando de la caminata y sufriendo lo que no está escrito (bueno, ahora sí lo está) por si tenemos un accidente grimpando piedras mojadas.
Algo menos de una hora bañándonos y como empieza a llover, decidimos irnos marchando.
Vueeeeeelta a caminar.
Llegamos por fin donde nos recogerá la furgoneta. Mi camiseta está absolutamente chorreando. Ya no sudo porque no me deben quedar líquidos en el cuerpo.
Allí hay dos casita de madera cochambrosas donde esperamos en un banco en la puerta. Hay un lavabo dentro con un cesto en la puerta que pone: "Toilet 5 bahts Thang (sic) You".
¿En serio? Estamos en mitad de la puta selva ¿y crees que voy a pagar por ir al baño? Me meo y me cago en tu puerta, no te jode...
Conclusión: Panda Tours mal. Caca.
Estos han visto que ofrecen excursiones a guiris que pagan por adelantado con un buen marketing y luego a darles una caminata por la selva.
La mejor parte de la excursión es que aproveché el viaje de ida en la furgoneta para ir hablando con el guía de budismo y fue una conversación muy interesante.
Me cuenta que los monjes budistas renuncian a muchas cosas, entre otras a su família y que él lo intentó durante 40 días y lo dejó porque era muy duro. Un budista sigue cinco normas (no tomar drogas, no ir con otras mujeres, no matar ningún tipo de vida, no robar y no mentir) mientras que un monje tiene 348.
Me da consejos para comprar una talla de Buda que llevan colgadas al cuello, para que no me cuelen una copia sino una hecha por un monje budista (Monk).
Eso salva el día, porque por lo demás...
Llegamos al hotel absolutamente reventados. Una ducha reparadora, cena temprano y a las 9 todos en la cama.
Ostres Joan Carles, sembla que avui no ho has passat massa bé, hehehe., li llegia la teva crònica a la Lluïsa i, junts, quasi ens pixàvem de riure, però davant la porta del que tenia el lavabo, hahaha.
ResponderEliminarVeig que al final la cosa ha anat bé i has pogut anar a dormir d'hora.
Ramon
JC... quin riure amb el que has explicat... t'estava imaginant... no he parat de riure...
ResponderEliminarM'encanta!!!
Hagués pagat per veure't... jajajaja
Encara ric... jajajaj
Carol