jueves, 25 de julio de 2019

26-27 Chiang Rai - Phuket

Dos días en un post. Por un lado, vamos algo retrasados y se nos acumulan. Por otro, estos dos días lo único que hemos hecho ha sido bajar hacia el sur para acercarnos a playas paradisíacas y uno nos ha llovido, así que la cámara no ha salido de la funda.
Para que no haya tanta letra, una fotito de lo relajado que va Jan en el avión...



Aprovecharé para contaros cosas que me sorprenden de Thailandia. Por ejemplo, las servilletas. No hay servilletas grandes. O hay de esas mierdosas pequeñas que sólo te da para limpiarte uno de los labios o hay algo parecido a un rollo de papel higiénico extrafino que tampoco limpia.
Otra cosa sorprendente es el wai y como estiran las vocales. El wai es ese gesto que hacen juntando las manos como si rezaran al tiempo que dicen "sawat di khrap", qué significa "hola". Para nosotros parece como forzado, pero aquí es habitual como pestañear. De hecho, si lo inicias tú, lamotra persona reacciona como un resorte automáticamente. 
Bueno, en realidad dicen "sawat di khraaaaaaaaaaaap", alargando la "a" más que el sueldo de un mileurista a día 29. Al principio parece que se estén cachondeando, pero no.
Otro tema son las normas. 
Las de tráfico son casi inexistentes. Tres en una moto, sin casco, motos llevadas por niños de no más de 12 años, coches conduciendo por el arcén, adelantamientos con línea contínua...
Las de sanidad son inexistentes del todo. Restaurantes... perdón, puestos de comida callejeros con cucarachas tamaño mejillón de roca, con olores indescriptibles, cocinando de cualquier manera en cualquier sitio, con el pescado crudo esperando horas a ser cocinado al aire libre (a 30º!!),... Y a mí me da miedo dejar la mayonesa de bote fuera de la nevera un ratito...
Varios ejemplos de comidas:
Hoy hemos cenado de un puesto callejero en el Phuket weekend night market. Unos trozos de carne de pollo con especias que picaban como avispas maceradas en wasabi y unos trozos de pollo rellenos de queso y rebozado. Y me lo han dado EN UNA BOLSA.


En una de las paradas tenían sushi con una pinta impresionante... salvo los de huevo milenario. Es eso negro gelatinoso y es huevo de pato macerado durante meses en cal, ceniza y no se qué guarradas más.



En el mercado hay una niña tocando la guitarra bajo la supervisión (comercial) de su madre. Deberían encerralas a las dos; a la madre por explotación infantil y a la hija por desafinar, pobre.



Antes de eso, Ingrid y yo hemos merendado en un 7 Eleven. El menú han sido dos bikinis (que te calientan allí mismo) y una cocacola. Total: 64 bahts, 1’82€.

El contraste lo tuvimos ayer. Fuimos a cenar exquisiteces a un buffet japonés, a 800 bahts (23€) por persona. Fuera ponía "all you can eat" ("todo lo que puedas comer") y Toni y yo nos lo tomamos como un reto. No sólo había sushi, yo me hinché de carne de diferentes animales con diferentes salsas (teriyaki, queso,...). Todo maravilloso. Un gran acierto de Toni, que lo escogió.

Mi gran descubrimiento aquí ha sido el Té Thai. Buenísimo. Según he podido ver el truco no está sólo en el té, sino en que primero le añaden leche condensada y después leche evaporada, por lo que tiene un toque dulzón que me encanta.

Otro descubrimiento es Grab, el Uber thailandés. Lo hemos empezado a utilizar bastante, porque sale más económico que un taxi y sabes de antemano lo que te costará. El único problema es que necesitas internet para pedirlo, pero si no hay un wifi cerca seguro que algún thailandés amable lo pide por tí. Además, pedimos coche de 4 plazas y nos subimos los seis y el carrito de Jan, así que sale económico...

Otra cosa que me flipa es... como les gusta ir descalzos. Esto parece un campamento de refugiados. Atentos a la puerta de esta tienda:



En fin... curiosidades varias que me llaman la atención. Siento que hayan pocas fotos. ¡Seguimos mañana!



2 comentarios:

  1. Aquest post m'encanta. Resumint què és Thailandia i les curiositats. Lo de donar el menjar en una bossa... ho tindrien clar aquí que ja estan desapareixent, o lo de les sabates a la porta... t'imagines en ple carrer Pelai de Barcelona amb sabates a les portes? No sé quant durarien... jejej I lo de la sanitat... (l'ou feia molt mala pinta jejeje).

    Per cert, amb el té m'has fet enrecordar que vull començar en sèrio a probar-los. A veure si com la Ingrid m'aficiono, i per cap d'any us acompanyo i en comptes de fer 2, fas 3 tés... :)))

    Carol

    ResponderEliminar
  2. Els del restaurant japonés no sabien amb qui es jugaven els "cuartos", hahaha.

    Quasi no em caldrà anar a Thailàndia després del resum que has fet, hehehehe

    Ramon

    ResponderEliminar